Nacer con suerte,, el caso de Mette Marit.
Tener inteligencia es un gran don, tener belleza también, aunque esto úlitmo es subjetivo, pero hay algo que es imprescindible en la vida, y es tener un poco de suerte, no digamos ya mucha, y en el caso de esta princesa, está sobrada. El pasado de ella, algo alocado poco importó al príncipe, supo que era la mujer de su vida e impuso su criterio, no había otro heredero, la hermana estaba fuera de juego. Luego vino el asunto Epteins, del que nunca más se habló; después la fibrosis pulmonar, encontrar unos pulmones adecuados o compatibles no es fácil, o eso dicen los entendidos, ella después de unos años de sufrimiento, los encontró, el día que los pulmones "aparecieron" le avisaron, tuvo que desplazarse de urgencia al hospital, los pulmones venían en helicoptero y custodiado por un avión del ejercito, como si alguien los fuera a robar, todo salió bien y en poco tiempo estuvo en su casa, hoy vuelve a llevar una vida normal. El hijo habido en su prime...