El Príncipe Andrés en horas bajas.
La imagen es bastante dura, el rostro de él lo dice todo.Durante años la monarquía británica ha gozado de buena salud, dinero, buenos castillos, nada que ver con España, aquí castillos de la realeza pocos, por no decir ninguno, pero en Reino Unido tienen donde elegir. Yo tengo la sensación que Epstein pensó, yo caigo pero es cuestión de tiempo que caiga el resto, y lo dejó todo en disqueteras y ordenadores. Pero todos los que ahora dicen no saber nada, sobre todo algunas princesas, da que pensar. A Epstein le iba el tema de la nobleza; las prefería rubias y dejaba buena sensación en ellas. El Principe Andrew es un personaje de segunda fila para el americano, lo utilizó de alguna forma como al resto, Andrew debía de pedir carne fresca de primera calidad y el americano se la surtía a cambio de otras cosas, información por ejemplo. Esta gente han tenido siempre muchos privilegios, las calesas tiradas por el cochero y los lac...