El rey Juan Carlos y su mal rollo con el Sha.
Esto que voy a contar, es algo poco conocido. Lo leí en la primera biografía, demoledora por cierto, sobre el emérito. No todo lo que se cuenta en una biogrfafía es cierto, se puede pasar de la maledicencia al elogío desmesurado sin que haya un término medio.
Pero lo que el autor del libro cuenta,coincide en fecha.
Las "simpatías" personales entre el Sha y el entonces rey, eran inexistentes, son cosas que suceden en todos los estratos, tampoco lo han sido con Harald,más allá de participar en algún acto en los primeros años, pero luego Juan Carlos dejó de ir a actos de la realeza, a veces la reina íba sola. Juan Carlos no ha sido querido entre el Gotha.
Pero la historia que quiero contaros me ha venido a la mente al ver esta foto. La visita de Farah Diva a Madrid en 1976. Farah llega sola, no sabemos por qué.Según la biografía del catalán donde quizá algún que otro dato sea erroneo, porque a lo mejor así se lo contaron, narra que Juan Carlos en 1976 no tenía un duro, pero ni un duro, y debía ser cierto, pues un día vi una foto de la pareja siendo muy jovenes en la cocina de su casa, no sé si sería la Zarzuela u otra residencia y me quedé perpleja, aquella era la cocina de una familia obrera española, con una mesita de fórnica, y una cocina cutre, cutre, no me lo podía creer, he buscado la foto por Google y no está.Si algún día la veo la guardaré para otro post, ella llevaba una ropa muy corriente, acorde con el momento y el lugar donde estaban. Pues bien,el autor del libro, asegura y ese sería el motivo de que Farah viniera sola, que el rey llamó en esas fechas al Sha para que le diera un millón de pesetas, le explicó su situación y el Sha que era un rácano igual que Juan Carlos, le dijo que si le dejaba el dinero tenía que firmarle un documento comprometiendose a devolverselo en un par de años. Y eso no era lo que quería Juan Carlos.
El Sha por entonces era muy rico, y gastaba dinero a manos llenas, hay historias de sus fiestas en Gstaad, una estación suiza de sky, deporte que prácticaba e iba solo, Farah se quedaba en Iran con los niños, se tiraba hasta un mes sin aparecer por el país, fiestas donde el alcohol y las scorts pululaban a su alrededor y Juan Carlos pensó en pegarle un sablazo, se produce la invitación de estado y Reza no viene, no quería otro compromiso.Aún no conocía a los saudies,, que no son los iraníes, y esta foto de Farah llegando sola a Madrid vendría a confirmar la historia contada por el catalán.
No puedo valorar la decisión de Juan Carlos, pero el Sha si podía haber sido generoso, haberselo prestado y decirle cuando puedas me pagas.
La obsesión de Juan Carlos siempre fue el dinero, y por eso continúa en Dubai porque no quiere tributar a hacienda, que dejen de echarle la culpa a Sánchez.

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