Una historia de la Calle Real.
A mi me llegan historias, que en algún caso pueden ser calificada como chismes, pero es igual, me llega, y no todo lo comento, a veces por pudor y también por prudencia.
Hará como cuatro años una persona me comentó que a la Calle Real llegó una prostituta procedente del Atlas, era itinerante, estaba seis meses en un lugar, seis en otro, era la vida que había elegido llevar.Yo no sabía que allí había viviendas en alquiler, y justo al lado de la casa de ella había alquilado un profesor del Luis Vives; la llegada de la mujer trastornó la vida del profesor, porque se equivocaban de puerta, aquello era un ir y venir de gente a todas horas, y el profesor al final se tuvo que ir de allí.
Que lleva a un profesor a alquilar en un lugar tan lúgubre e insalubre, casas muy viejas, húmedas y lejos del colegio. Los que llegan, a veces encuentran algo exótico en un lugar como la Calle Real. Esa calle tuvo su época que se remonta a siglos, y no se como se mantiene en pie.En los 40/50/60 tenía mucha vida, allí vivió parte de la comunidad judía, hay pocas fotos por no decir ninguna de aquellos años.Entonces había que llamar al fotógrafo, porque casi nadie tenía cámara de fotos.
Lo del profesor,,, una extravagancia.
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