Lluvia. Un regalo para el alma.


 Distanciarse del barullo diario puede ser un regalo para el alma. El ruido repetitivo no es bueno. Llega un momento que lo aborreces. El ruido puede ser político o de otra indole. El chisme también cansa. 

   Para distanciarse no hace falta irte en medio de una pradera, porque allí puede estar el lobo escondido. 

  Y si además llueve mucho mejor. Donde vivo llueve poco, por eso los días de lluvia los aprecio tanto, son relajantes, a veces en vez de musica escucho lluvia con truenos.

Hoy está lloviendo en Albatera, una lluvia imperceptible, a mi me gusta más densa con truenos y relampagos.



Y conducir en días de lluvia también lo aprecio. Quizá es que estoy harta de tanto sol.



Comentarios

Entradas populares de este blog

El Arca de la alianza de Axun (Etiopia)

Sobre sucesos de mi vida.

A propósito de los Testigos de Jehová.